Este texto forma parte de la serie intitulada PERSPECTIVAS DE ARTISTAS - una serie de artículos cortos de artistas de todo el mundo. Les pedimos a unos artistas escribir sobre obras de la colección Tate que les interesan, les intrigan o les inspiran

Vivir a través de un cambio apocalíptico en placas de la tierra en un sitio más profundo y debajo de lo que puede remover el suelo donde vivimoscomoun tapete ligero es inolvidable y aterrador. Todo tambalea a su alrededor… los oídos, la boca y la nariz se llenandelfamiliar polvo de las paredes. Usted quiere correr … pero sólo cae estúpidamente.

Finalmente, las rutinas son recogidas. Mi rutina continuó comoartista. Ahora veo muy poco de la destrucción delterremoto de 1995, pero en Kobe, El gran día de su ira (The Great Day of His Wrath) de John Martin envió una sacudida a través de mí, abrió las ventanas de mi memoria al igual que su distancia entre la tierra y las olas. Aquí está la penetrante, maravillosa fuerza de la pintura. Empecé a estudiar el trabajo, la forma en que había expresado la ilusión bíblica y emocional de manera tan poderosacomo para acordarme de un suceso pasado y mi dolor quedó anulado por la fuerza que dominaba el concepto con los pinceles, con las manos. Son las manos que lo hacen.Para mí,como artista, es una confirmación de nuestra capacidad única de transmitir el pensamiento a nuestras manoscomo nuestra mejor herramienta. Aquí hay habitaciones llenas de trabajo para confirmar esto. Tenemos muchas herramientas a nuestra disposición, sin embargo, para mí, las manos siguen siendo mi mejor medio para expresar el mundo interior.

Takesada Matsutani (nacido en 1937) vive y trabaja en París.